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La Coctelera

Derecho a mostrar sus creencias y "tirar el belén a la basura" ¿El Estatuto permite mostrar las creencias?

Derecho a mostrar sus creencias y "tirar el belén a la basura" ¿El Estatuto permite mostrar las creencias?

Estatuto y creencias

Derecho a mostrar sus creencias

El debate sobre los símbolos religiosos sigue de plena actualidad en Gran
Bretaña. Meses después de que una azafata, a la que los tribunales le han
dado la razón, fuese suspendida de su puesto por no querer quitarse un
crucifijo, la historia se repite, pero esta vez en un colegio y con un
estudiante de tan solo 13 años de edad.

Y es que según informaba el rotativo inglés, Daily Mail, "un colegio al sur
de Inglaterra ha prohibido a uno de sus alumnos llevar un crucifijo durante las clases".

¿Argumento? Los profesores del centro de Gillingham declararon que el alumno quebrantaba las normas de higiene y seguridad establecidas por el colegio, y que por ello fue invitado a quitarse el crucifijo. Por su parte, la familia ha declarado que combatirá esta decisión ya que "discrimina a los cristianos", pues otros estudiantes musulmanes si que tienen el derecho de mantener sus símbolos religiosos.

Lo que resulta más complicado de entender para la familia, y para todos los que tengan un poco de sentido común, son los argumentos en los que se ha basado el colegio para tomar dicha decisión. "No puedo entender como el colegio puede ver un peligro para la higiene y la seguridad en un minúsculo crucifijo enganchado a un fino collar de plata" decía la madre, que además ha asegurado: "Estoy orgullosa de mi religión y tengo derecho a llevar una cruz colgando de mi cuello". Comparto la opinión de la madre, no porque yo lleve un crucifijo sino por el derecho a mostrar sus creencias y sentirse orgullosa.

Jaume Catalán Díaz

Tomado de Andalucía Liberal

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El PP denuncia que en la cabalgata de Córdoba se regalaron balones del Che

El PP denuncia que en la cabalgata de Córdoba se regalaron balones del Che

BALTASAR LÓPEZ. CÓRDOBA.

El Partido Popular denunció durante el pleno celebrado ayer en el Ayuntamiento de Córdoba que en el transcurso de la cabalgata de Reyes Magos, que organizan la Federación de Peñas así como el propio Consistorio, se lanzaron desde las carrozas pequeños balones de rugby con la efigie del Che Guevara y el lema «¡Viva la Revolución!». La alcaldesa, Rosa Aguilar (IU), negó la acusación de los populares.
Transcurría el pleno insulso, con todos los puntos aprobados por unanimidad, hasta que, en los ruegos y preguntas, el edil popular Ricardo Rojas dio un pelotazo y «se armó el belén». Así, denunció que «muchísimos cordobeses» habían recogido durante la cabalgata unos pequeños balones de rugby con la efigie del Che Guevara (uno de los líderes de la revolución cubana) «después de que fueron tirados desde las carrozas». Rojas realizó su denuncia mientras blandía una de esas polémicas pelotitas, que, según los populares, ciudadanos «indignados» les habían entregado. leer más

ABC

Estatuto de Andalucía ¿Socialismo es libertad?

Estatuto de Andalucía ¿Socialismo es libertad?

En Estatuto de Andalucía hay aspectos que me inquietan. y ya se han dicho y se van a recordar, espero.

Pero hagamos memoría ...

Cuando yo era niño, poco después de morir Franco, recuerdo que había muchas pintadas que decían "Socialismo es libertad". Ahora, el sindicato socialista UGT se niega a que se pida la libertad en el lema de una manifestación.

Estoy hecho un lío, porque no sé que explicación es la correcta: o que los actuales dirigentes de la UGT y el PSOE han traicionado el espíritu socialista, o que nunca han querido la libertad y hasta ahora nos estaban engañando.

Supongo que si pregunto a un votante o militante de base socialista me dirán que lo primero. Supongo que si pregunto a un inmigrante rumano o polaco que ha padecido el socialismo real hasta 1989 me dirá que lo segundo.

Espero a ver como se desarrollan los hechos. Si los dirigentes o las bases socialistas creen en la libertad, expulsarán del sindicato a los responsables. Si pretenden implantar un régimen neosoviético, los defenderán.

A. L. P

congreso Los grupos parlamentarios presentan 285 enmiendas a la reforma del Estatuto andaluz

congreso Los grupos parlamentarios presentan 285 enmiendas a la reforma del Estatuto andaluz
06/09/2006 - 13:32

Redacción GD

http://www.granadadigital.com/pages/amplia.php?id=34746&parte=Andalucía

Los grupos políticos han presentado en el Congreso de los Diputados un total de 285 enmiendas a la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía para Andalucía, registrado por la presidenta del Parlamento andaluz ante las Cortes Generales el pasado mes de mayo. Así el PSOE registró 10 escritos de enmienda, el PP planteó 116 e Izquierda Unida 40. Por su parte, el Partido Andalucista, que no tiene representación en el Congreso, ha presentado a través del grupo del PNV, otras 119 propuestas de modificación.

El grupo socialista propone mantener en el Estatuto andaluz durante la tramitación parlamentaria el reconocimiento de "la realidad nacional de Andalucía como una nacionalidad", pero agregando una alusión al marco de la "unidad de la nación española", para adecuarlo mejor al artículo 2 de la Constitución.

Las enmiendas del PSOE introducen cambios en otros dos asuntos claves al circunscribir la competencia andaluza sobre el Guadalquivir a "las aguas que transcurran por su territorio y no afecten a otra comunidad autónoma" y al establecer un periodo de siete años en el que las inversiones del Estado en Andalucía deben equivaler al peso de su población sobre el total de la española. También modifica en el texto original la referencia temporal de seis meses para fijar la cuantía de la denominada 'deuda histórica', recogida en la Disposición Adicional segunda del actual Estatuto, y renuncia a que la Comunidad asuma competencias por la vía del artículo 150.2.

En sus enmiendas, el PP aboga por la denominación de Andalucía como "nacionalidad histórica" y solicita una inversión de 4.500 millones de euros por el Estado en los próximos siete años "para compensar el incremento de la población y el todavía existente déficit de infraestructuras".

Además, los populares plantean identificar Andalucía, en el preámbulo del nuevo Estatuto, como "una nacionalidad histórica en el marco de la unidad indisoluble de la nación española, patria común indivisible de todos los españoles". Sobre la gestión de la Cuenca del Guadalquivir, el PP pide que la asunción de la competencia por la Junta de Andalucía se efectúe con arreglo a la legislación del Estado.

El grupo parlamentario de IU-ICV, por su parte, abogará en el debate sobre el nuevo Estatuto andaluz por reforzar la identidad de Andalucía mediante su reconocimiento como "nación" y por la implantación del laicismo en la educación pública. IU pide, además, la inclusión de una disposición transitoria que prohíba la renovación del Convenio de Amistad y Cooperación entre España y Estados Unidos, sobre todo "en lo que hace referencia a la utilización del territorio andaluz para uso militar", como es el caso de las bases de Rota y Morón.

Por último, el Partido Andalucista (PA) pide una aportación extraordinaria de 4.000 millones para cubrir el déficit en infraestructuras en la comunidad autónoma.

Confianza en alcanzar el consenso

Por su parte, el consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, expresó su confianza en poder ampliar el consenso político con el PP y el PA sobre la reforma del Estatuto de Autonomía durante el trámite parlamentario que seguirá el texto. Zarrías indicó que ve "más cercano y posible el consenso" con estas fuerzas políticas, aunque admitió que "existen dificultades".

"La financiación, el autogobierno y las competencias están en el texto al máximo de lo que permite la Constitución Española. En ese lenguaje vamos a coincidir sin inconvenientes", añadió.

Zarrías subrayó que desde el Gobierno andaluz se va a hacer todo lo posible por llegar a un acuerdo. "Es el momento de la generosidad, del rigor político y de la ambición autonómica. Tendemos la mano de nuevo -a popular y andalucistas-, porque queremos un Estatuto con el máximo consenso", apuntó.

El trámite

Una vez concluido el plazo de presentación de enmiendas a la reforma del Estatuto por parte de los grupos parlamentarios, el martes 5 de septiembre, se reunirán -previsiblemente entre el 11 y el 15 de septiembre- la Comisión Constitucional y la Ponencia mixta para su debate y posterior aprobación. La proposición de reforma, que ya aprobó el Parlamento autonómico en el mes de mayo, seguirá en las Cortes Generales el mismo trámite que el Estatut de Cataluña. Así, el número de diputados de cada Cámara que participen en la Comisión Constitucional y en la Ponencia será de 39 y 11, respectivamente.

Al ser Andalucía una comunidad de las consideradas 'históricas', que se rigen por el artículo 151.2 de la Constitución, todo el proceso de discusión de enmiendas ha de hacerse conjuntamente entre diputados del Congreso y la Asamblea proponente, en este caso el Parlamento andaluz.

Las enmiendas registradas por los grupos se debatirán en la Comisión Constitucional, presidida por el socialista Alfonso Guerra, y la Ponencia creada en su seno hasta cerrar un dictamen, donde, en el plazo de dos meses, serán votadas por cada una de las dos delegaciones.

La Comisión Constitucional del Congreso tendrá que dar participación a una delegación del Parlamento autonómico de igual número de diputados. Sin embargo, se da la circunstancia de que este órgano de la Cámara Baja cuenta con 39 diputados, mientras que su equivalente en el Parlamento autonómico, la Comisión de Desarrollo Estatutario, dispone sólo de 20, por lo que habrá que decidir el número de la delegación de cada legislativo.

La solución previsible es que, para evitar recortes en la representación de algunos grupos, se opte por una comisión 'paritaria' de 39 integrantes de cada Cámara. Este órgano tendrá la misión de constituir la Ponencia, que también estará compuesta por diputados de ambas instituciones en la misma proporción. La cifra que se baraja es la de 11 diputados por Cámara.

IZQUIERDA LIBERAL El principio del fin del PSC

IZQUIERDA LIBERAL El principio del fin del PSC
Por Antonio Robles
http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/1276231982

El referendo sobre el Estatuto de Cataluña ha cambiado el futuro del PSC. Por de pronto, señala el declive del poder de los amos de la masía (Maragall ya ha dimitido), se concreta en Montilla la oportunidad de los charnegos agradecidos y, sobre todo, se avecina el principio del fin del partido. Las bases no retribuidas y los votantes fieles han comenzado a desertar.

Una vez más, se podrá haber engañado a muchos, incluso a todos durante un tiempo, pero no a todos durante todo el tiempo. El efecto se empezará a ver a partir de las próximas elecciones autonómicas.

Pero como engañarse es fácil, vayamos primero a los hechos. Nada es más estúpido en esta vida que negar las evidencias. Veremos después si las hay que justifiquen el titular.

– Primera evidencia. Ha ganado el nacionalismo. Ha perdido el no por goleada.

– Segunda evidencia. Media Cataluña no es nacionalista, o es indiferente al nacionalismo.

– Tercera evidencia. Todos los nacionalistas han votado: la mayoría al sí, los más radicales al no. Estos últimos puede que incluso hayan contribuido al voto nulo y al blanco.

Era su día histórico, para unos y para otros, y no lograron pasar del 48,85% (último recuento), incluyendo a los que votaron en contra del Estatuto por razones contrarias a las nacionalistas. Birria de participación para día tan señalado.

– Cuarta evidencia. Pongan el tanto por ciento que quieran, pero el PP y Ciutadans de Catalunya juntos no han conseguido movilizar el no. Sus hipotéticos votantes están bajo el "Síndrome de Cataluña", están en la abstención. Son un 50% de ciudadanos no nacionalistas que se desentienden o no se comprometen con el Gobierno de la "nación". Y no redondeo la cifra del 50% para interpretar la abstención en clave no nacionalista. No. Es la cifra alrededor de la cual aparece sistemáticamente la barrera entre catalanistas y constitucionalistas, votantes de elecciones autonómicas pero no de generales.

Hay siempre una línea cultural invisible que divide a propietarios y realquilados, a charnegos y jefes, a políticos e inmigantes, a castellanohablantes y catalanohablantes. Es la misma media Cataluña que no está representada en el Parlament, ni en lengua ni en cultura, últimamente tampoco en ideología. Esa media Cataluña no fue a votar el otro día. Pero existe. ¿Por qué no lo hizo?

– Quinta evidencia. Los distritos de fuerte implantación convergente han ido a votar sí. Las poblaciones socialistas se han abstenido entre 7 y 10 puntos más que la media de Cataluña. Deducción: CiU conserva a sus votantes en medio de la tormenta del Estatut y los socialistas los pierden.

Se beneficien o no el PP y Ciutadans de Catalunya de esta evidencia, lo que es seguro es el inicio de la desintegración del partido socialista catalán como representante de la inmigración obrera, los profesionales liberales y la cultura española. Su electorado empieza a ser consciente del fraude histórico a que ha sido sometido desde hace muchos años.

La determinación identitaria de Maragall en la elaboración del Estatut y el Gobierno tripartito ha concretado indicios, sospechas, traiciones, vergüenzas digeridas en silencio durante dos décadas. (Asimetría frente a igualdad, nacionalismo frente a cosmopolitismo, derechos históricos frente a derechos constitucionales, monolingüismo frente a bilingüismo, Cataluña frente a España, fiscalidad catalana frente a distribución e igualdad entre todos los españoles, identidad frente a ciudadanía, etcétera). Nada volverá a ser igual para los socialistas a partir de ahora. Su cuenta atrás ha comenzado.

Esta pérdida presumible no sólo alejará al PSC de la presidencia de la Generalitat, sino que pondrá en grave riesgo la mayoría socialista en el Congreso de los Diputados.

– Sexta evidencia. Zapatero fracasa personalmente. El no al Estatut de ERC invalida la profecía zapateril de que con este nuevo texto se cerraría el problema de las reivindicaciones interminables de Cataluña y la vertebración de España. Muy al contrario, ha reactivado las primeras y abre un abismo en la segunda. ERC se lo recordó la misma noche electoral, y Artur Mas no le da más vigencia que cuatro ó cinco años. Patético final, dice el tango, aunque sea el principio.

– Séptima evidencia. Durante meses nos han acosado con que el 90% del poble de Catalunya había aprobado el Estatut. Intento canalla de hacernos callar. Pero tenían razón, el 90% (89%, en realidad) de los representantes políticos en el Parlament habían votado que sí. Prueba evidente de que tales representantes no representaban a la Cataluña real, sino a la nacionalista.

Cuando se ha contrastado con la realidad en el referendo, resulta que ese 90% se reduce al 36. (Es el porcentaje relativo de síes al número de electores que podían votar. Nada nuevo: Pujol gobernó Cataluña como un emperador con el apoyo real de sólo un 26% de la población. Y parecía que toda Cataluña era nacionalista…)

Hasta aquí los datos. Especulemos con las evidencias.

– Primera especulación. La abstención en Cataluña es mayor, por sistema, en las elecciones autonómicas que en las generales; exactamente, un 12,2% superior (promedio de participación en las generales: 73%; promedio de participación en las autonómicas: 60,8%).

Esta cifra no sería significativa si no afectara especialmente al partido de los socialistas de Cataluña; hasta el punto de hacerle perder todas las elecciones autonómicas, a pesar de que gana en todas las generales.

Lo grave, lo verdaderamente grave para ellos, es que la fuerte abstención que sufren en las autonómicas se ha intensificado ahora, en el referendo: alrededor de diez puntos más.

Es evidente que la sugestión nacionalista a que ha estado sometido su electorado durante tantos años comienza a diluirse. Los datos son contundentes: más de 2.000 militantes socialistas de la federación de Barcelona han dejado el partido (un tercio del total); hubo poblaciones en el Cinturón Rojo que registraron unos niveles de votación de apenas el 40%; han llegado en riada a Ciudadanos de Cataluña cientos de socialistas hartos del tocomocho nacional; ya no controlan la información de forma total, como en otras épocas, y la erosión de sus mentiras comienza a ser visible en foros, páginas web, periódicos digitales, algunas cadenas de radio, especialmente la COPE y Onda Cero, televisiones de nueva creación, como Intereconomía, etcétera; y, desde el 27 de noviembre de 2005, en El Mundo de Catalunya.

Se les acabó la impunidad, aunque ahora –más que nunca– muerdan desde todos sus medios de comunicación, especialmente TV3, Catalunya Radio, Com Radio, El Periódico de Catalunya, Avui, El Punt, El Triangle, El País del Oasis, etcétera.

De todo ello se deduce que en las próximas elecciones autonómicas el PSC perderá no porque CiU obtenga más votos, que también, sino porque el PSC tendrá menos. No quiere decir esto que sus votantes votarán a otro partido, las travesías se hacen a pie, sino que no lo volverán a hacer por el que les ha estado engañando durante dos décadas.

– Segunda especulación. La masa social del PSC ha sido mayoritariamente obrera, de los aluviones migratorios de los años 50, 60; y sus dirigentes, burgueses catalanistas que con el paso del tiempo han devenido abiertamente nacionalistas. El último, Pascual Maragall.

Nunca los dirigentes han representado a la base, siempre la han utilizado para la causa nacional. Se han dado cuenta demasiado tarde. Si, por un acto de lucidez, decía en 'El fraude histórico del PSC', sus militantes de base se levantaran para rescatar el partido, tendrían dificultades extremas para recuperar el voto perdido charnego sin que su facción catalanista de ayer, ahora nacionalista, le dé la espalda. Han ayudado tanto a demonizar la cultura española y sus símbolos, y justificado tanto la cruzada nacionalista, que pueden haber perdido a buena parte de los hijos de la emigración socialista española y avergonzado al socialismo catalanista no beligerante con la realidad de España ante el nacionalismo de pata negra.

Por ello, la sustitución de Maragall por Pepe Montilla no sólo no recuperará los votos que ayer perdían en las autonómicas, precisamente, por considerar la línea demasiado catalanista, sino que ahora desertarán los nacionalistas que sólo votaban al PSC a condición de que no estuviera controlado por un charnego. La plataforma Ciutadans pel Canvi (no confundir con Ciutadans de Catalunya), que nació para apoyar a Pascual Maragall, ya se ha mostrado crítica con este PSC amontillado a través de su fundador y actual conseller de Justicia, Josep Maria Vallès. Ayer hubiera sido un acierto el relevo, hoy ya no.

Si a todo ello le sumamos la nueva abstención, los resultados para el PSC pueden ser catastróficos. Por supuesto, la continuidad de la línea nacionalista hubiera sido aún peor. Dicho de otro modo, ellos mismos se han puesto la soga al cuello. El PSC no tiene remedio. Ya sólo les queda el milagro de Josep Borrell, y aun así tendrían dificultades.

– Tercera especulación. Reposemos el suflé y volvamos a la realidad. Si todo el arco parlamentario y mediático nacionalista ha tenido la desvergüenza de no traducir la baja participación como una derrota de sus tesis, el castigo de la abstención y del voto en blanco les importa un carajo. Borrarán del "oasis mediático" su rastro, simularán un triunfo épico, sonreirán a diestro y siniestro y nos harán creer que un aplastante 73% de los catalanes refrendó el Estatut. No habríamos de engañarnos: una cosa es que las bases del PSC empiecen a desertar y otra muy distinta es que la sociedad civil en general se comporte como tal.

La sociedad civil catalana dormita ociosa, temerosa, acomplejada, interesada, consciente y ausente, cualquier cosa menos épica, altruista o responsable. De fondo, el ronroneo de la propaganda nacional acuna su pasividad.

Al PP y a Ciutadans de Catalunya les queda un largo desierto para despertar a la Cataluña abstencionista. Inútil entretenerse en seducir a la otra media. Ella sabe lo que quiere desde siempre. La marginada ni siquiera es consciente de lo inconsciente que es.

Si PP y Ciutadans de Catalunya quieren ser los partidos de referencia de ese 50% de ciudadanos reducidos al silencio, han de convencerlos de que tienen los mismos derechos que los amos de la masía. Y para eso se necesita mucho coraje, constante pedagogía, ningún complejo y una fe inquebrantable en que la presidencia de la Generalitat no es propiedad del amo de la masía. Y, de momento, yo no lo veo, ni en uno ni en otro.

antoniorobles1789@hotmail.com

Debate sobre el estado de la Nación Everybody bonsai

Debate sobre el estado de la Nación Everybody bonsai

Juan Carlos Girauta

No saldrá el socialismo español de su última seña de identidad (entre otras razones, porque la comparte con sus aliados nacionalistas, para quienes es rasgo definitorio): la identificación del enemigo interno, la afirmación por contraste con él.

Si el PP aún no ha sido expulsado de la vida pública, si la principal denuncia de Rajoy en el debate sobre el estado de la nación todavía no describe una realidad, es porque el PP no se ha dejado y porque Rajoy se adelanta a denunciarlo. La política española de los últimos años ha girado en torno a los designios, deseos y estrategias de los terroristas –a quien Rodríguez y la cuadrilla Bardem han convertido en heraldos de la paz– y a la paralela y sincronizada ofensiva de la clase política catalana en su carrera contra la realidad y contra la sociedad que debiera representar.

Con todos los frentes internos abiertos y con varios incendios devastadores en Hispanoamérica, en la relación bilateral con EEUU y en la Unión Europea, la fuerza aparente del gobierno Rodríguez, así como el pesimismo que se ha apoderado de la oposición, no nacen de ninguna especial posición de ventaja. La solidez de un gobierno que se lanza al cambio de régimen sin contar siquiera con mayoría absoluta se basa en las infinitas tragaderas y en la inconmensurable inconsciencia de consentir, canalizar, y aun espolear, los planes destructivos de pequeñas formaciones políticas territoriales que han hecho de la subasta, remate y liquidación del Estado su razón de ser.

Tanto se ha adentrado Rodríguez en su viaje al fondo de la nada que ya ni siquiera es consciente de la sensación que ha causado a sus diputados del PSC la abierta atribución del futuro gobierno de Cataluña a CiU. Confieso que me ha llevado a la carcajada esa desatención olímpica hacia Maragall, el mismo hombre que antaño, crecidísimo, se permitía recomendarle al flamante líder del PSOE, ante el sonrojo de la audiencia mitinera: ¡Zapatero, a tus zapatos! De tanta prepotencia maragaliana, ¿qué se hizo?

El último aliado que le faltaba al frente anti PP era el presidente del Congreso, y ya se ha presentado. No en la persona de Marín, retratado con profusión desde que ocupa su cargo, sino en la estricta figura institucional del máximo moderador, que se permite opinar sobre contenidos políticos mientras le hace la guerra de nervios al jefe de la oposición a cuenta del cronómetro, concentrando en sus irritantes manías la atención de un debate crucial.

En fin, la gran aportación del presidente del gobierno al principal encuentro político del año ha sido recordar que Alianza Popular no se sumó al consenso estatutario catalán en 1979. A continuación, el depositario de las siglas del guerracivilismo, el paladín de la memoria histórica hemipléjica, el rostro del sectarismo, se ha congratulado por la moderación de la derecha española desde la Transición. No saldrá el socialismo español de su última seña de identidad (entre otras razones, porque la comparte con sus aliados nacionalistas, para quienes es rasgo definitorio): la identificación del enemigo interno, la afirmación por contraste con él, la apropiación del Estado. Esto ya es una democracia de juguete, una miniatura de Estado de Derecho, un bonsái.

El nuevo Estatuto de Andalucía pretende imponer la ideología de género a todos los andaluces

El nuevo Estatuto de Andalucía pretende imponer la ideología de género a todos los andaluces

Lunes 29 de mayo | Participación ciudadana

El nuevo texto pretende imponer a todos los andaluces y promover con dinero público las tesis de la "ideología de género" que sostiene la izquierda radical y que ha asumido plenamente la actual cúpula del PSOE. El nuevo texto excede además sus competencias, al proclamar derechos inexistentes, cuando la función de un Estatuto es regular derechos, no proclamar derechos nuevos. Muestra tu rechazo a esta imposición antidemocrática.

http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=2400

El artículo 35 del proyecto de reforma del Estatuto de Andalucía afirma que "toda persona tiene derecho a que se respete su orientación sexual y su identidad de género. Los poderes públicos promoverán políticas para garantizar el ejercicio de ese derecho". Por una parte, el nuevo texto roza la inconstitucionalidad al modificar las normas establecidas en nuestra Carta Magna, que en su artículo 14 dice que “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

No contento con esto, el art. 35 del nuevo Estatuto no se limita a imponer a los poderes públicos el deber de garantizar el ejercicio de este derecho recién inventado, sino que les obliga a promoverlo activamente. Esto da lugar a una clara intromisión en la intimidad de las personas y quiebra el principio de neutralidad política de las administraciones públicas, imponiendo a todos los ciudadanos unas tesis ideológicas que no compartimos ni asumimos millones de españoles, vulnerando también de esta forma el artículo 16 de la Constitución, que garantiza el derecho a la libertad ideológica y de conciencia.

La ideología de género propugna que el género es una construcción cultural, que los hombres y las mujeres no sienten atracción por personas del sexo opuesto por naturaleza, sino más bien por un condicionamiento de la sociedad. Así, el deseo sexual puede dirigirse a cualquiera.

Esta teoría se basa en una interpretación neo-marxista de la historia, que plantea la lucha de clases entre el sexo masculino y femenino y la "deconstrucción" de la familia, el matrimonio, la maternidad, y la feminidad para que el mundo pueda ser libre. La "nueva perspectiva" tiene como objeto propulsar la agenda homosexual/lesbiana/bisexual/transexual, y no los intereses de las mujeres y hombres comunes y corrientes.

La pretendida creación de este "derecho” resulta extremadamente perturbadora para el Bien común en general y para los matrimonios, las familias y las personas en particular, y deja, por su mismo carácter de construcción cultural, la puerta abierta a fenómenos y situaciones que podrían llegar a ser devastadores, como la poligamia, la bestialidad, el incesto o la pederastia. Escribe a los miembros de la Comisión Constitucional en el Congreso, encargados de elaborar las enmiendas al proyecto de Ley del Estatuto de Andalucía, para pedirles que reconsideren el contenido del artículo 35 del proyecto de reforma del Estatuto andaluz.

Envía tú carta a:

Miembros de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados
Portavoces de los Grupos Parlamentarios Andaluces
en
http://www.hazteoir.org/modules.php?name=Noticias&file=article&sid=2400

El programa social-laicista contra la enseñanza de la Religión

El programa social-laicista contra la enseñanza de la Religión
Diego Quiñones Estévez
Profesor de Religión y Moral Católica

http://www.analisisdigital.com/Noticias/Noticia.asp?id=12196&idNodo=-5

Nuestra escasa y ahora debilitada democracia constitucional se ha caracterizado por una constante política socialista de menosprecio a la mayoría sociológica y religiosa que representan los cristianos católicos. Y ello, en todos los ámbitos de nuestra vida política, pero de forma prioritaria en el de la educación, donde el único objetivo político ha sido aplicar el programa del partido, el programa de una partitocracia laicista contra la libertad de educación. Ningún programa político puede estar en contra de los derechos y deberes de la Constitución Española (1978) ni de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948).

El programa socialista se ha aplicado contra la libertad de educación de los cristianos católicos, ya que la enseñanza de la Religión ha sido devaluada a medida que han ido ocupando las instituciones democráticas los diversos gobiernos socialistas en el poder.

Por más que las sentencias de los máximos tribunales de justicia del Estado siempre han reconocido que la enseñanza de la Religión es una asignatura fundamental y por tanto ha de estar en igualdad de condiciones académicas y pedagógicas que las demás materias, el programa del partido de los gobiernos socialistas nunca las ha respetado, jamás las ha cumplido. Al parecer, el programa social-laicista está por encima de la justicia democrática y constitucional, está por encima de los Derechos Humanos fundamentales, como es el de la libertad de educación religiosa y moral de las familias, sean cuales sean sus convicciones y creencias. Esto se ha convertido como en una tara neomarxista más de los mal contados 100 años de presencia de la ideología socialista en España, durante los cuales nunca las izquierdas han reconocido la labor multisecular de la Religión Católica en la Historia de España y Universal. De ahí, que no cumplan el Acuerdo Internacional con la Santa Sede y el Estado Español sobre Enseñanza y Asuntos Culturales, que se hicieron en 1979 según la Constitución Española (1978).

El programa social-laicista ha ido asfixiando lentamente a la asignatura de Religión y a la labor docente de sus profesores, a los que, de forma oculta y maquiavélica, se les ha ido despojando de sus derechos y deberes como trabajadores de la enseñanza, hasta tal punto de que no han podido ejercer su trabajo con la misma dignidad y consideración social que los demás profesores. Junto a la asignatura, se les ha arrinconado en los centros públicos, negándoles el pan y la sal, impidiéndoles formar parte de los órganos de coordinación didáctica y pedagógica, ser tutores y desempeñar la jefatura de departamento tan necesaria para programar e impartir en condiciones la asignatura. En fin, se les ha acusado falsamente diciendo que dan catequesis, cuando en nuestro Estado aconfesional, que no laico, los profesores de Religión no imparten ningún catecismo. La catequesis se da en las parroquias. La Iglesia y los profesores de Religión, desde siempre, han tenido muy claro que en las aulas se evalúa el proceso de aprendizaje de los alumnos, teniendo en cuenta los conceptos, los procedimientos y las actitudes de la Teología, que es un conocimiento científico más que contribuye a la educación integral de los educandos. La fe no se evalúa, esto corresponde a la catequesis que se imparte en las parroquias a las personas que se inician o quieren madurar en la fe y la vida cristiana. De ello deberían haber tomado buena nota los ideócratas que han programado la LOE sin consenso, porque quieren que los alumnos sean evaluados en la ideología en el poder por medio del área obligatoria de Educación para la Ciudadanía; es decir, no evaluarlos en los valores democráticos y constitucionales que ya están de modo transversal en todas las áreas educativas, sino examinarlos de los contravalores totalitarios del laicismo y del pansexualismo de la ideología de género.

Y ahora con la LOE quieren imponer otro recorte más, que se añade a los muchos que durante años y años se han venido haciendo contra la asignatura de Religión, para que se hunda todavía más, sin que se note. Y ese nuevo recorte consiste en que seguirá siendo evaluable, pero sin el peso académico, científico y pedagógico que requiere toda asignatura, ya que no será computable para la promoción de curso ni para la nota media para el acceso a la Universidad. Es decir, quieren dejarla en la nada, como eran las actividades alternativas sin rigor no evaluables en la LOGSE.

Con la LOE, aumenta el desprecio hacia la mayoría de los alumnos y padres que eligen voluntariamente la Religión Católica, y también hacia la minoría de alumnos y padres que eligen las religiones judía e islámica y la confesión evangélica.

Y no será porque no tengan la solución al alcance de la mano: se les ha ofrecido quitar la obligatoria, estatalista e intervencionista área de Educación para la Ciudadanía y crear un área común de valores básicos constitucionales y democráticos, que tendría tres opciones a elegir por los alumnos y padres: la opción voluntaria de Religión confesional (católica, judía, islámica, la confesión evangélica y otras futuras religiones y confesiones) y la opción aconfesional voluntaria de Cultura Religiosa en sus diversas manifestaciones; y para los alumnos y padres que no opten por las anteriores, tendrían una educación en los valores básicos de convivencia constitucional y democrática. Todas estas opciones pluralistas serían evaluables y computables; es decir, tendrían el valor académico que requiere toda asignatura que se quiera dar con rigor y seriedad para beneficio de todos los alumnos. De este modo también saldrían dignificados y reconocidos en su quehacer docente los profesores de Religión, que, si son católicos, deberían moverse en el marco, al igual que la situación de la asignatura, del Acuerdo Internacional entre la Santa Sede y el Estado Español, de la Constitución Española y del Estatuto de los Trabajadores.

El partido socialista en el gobierno tiene otra oportunidad histórica para no volver a cometer los mismos errores con la enseñanza religiosa. Los Reales Decretos de Desarrollo de la LOE y las negociaciones entre la Iglesia Católica y el gobierno actual deberían resolver esta cuestión, porque las generaciones actuales y las futuras han de ser educadas en la pluralidad y la libertad, en la convivencia democrática y constitucional entre creyentes y no creyentes.

Mientras en Europa se incentiva y protege el hecho religioso en la enseñanza, porque forma parte de la educación integral de las personas, aquí se nos quiere imponer un programa social-laicista de partido que sigue anclado en la misma mentalidad trasnochada del laicismo antirreligioso, que en las democracias constitucionales del siglo XXI ya es un cadáver enterrado para siempre porque hiede a totalitarismo y despotismo.