Publicidad:
La Coctelera

Blog Estatuto Andaluz y los coidadanos ¿Que piensas?

El Estatuto de Andalucía vulnera derechos básicos de los andaluces y es insolidario con el resto de las comunidade, imitación de catalán, hecho para salvar la cara a Rodríguez Zapatero o hecho para que las oligarquías progres -nuevos señores feudal

Categoría: Política

7 Mayo 2006

Una Andalucía de primera no será posible en una España de segunda donde se ... bilaterales y privilegiadas de algunas Comunidades con el Gobierno de la nación.

javier arenas bocanegra presidente del partido popular de andalucía

Una Andalucía de primera

EN Andalucía no hemos percibido como propio "el problema autonómico". Los andaluces en ningún momento hemos demandado la reforma de nuestro Estatuto. Nos sentimos orgullosos de ser andaluces y españoles y nuestra mejor apuesta ha sido el autogobierno constitucional. El proceso de reforma en el que estamos inmersos deriva de la obsesión asimétrica de los nacionalismos catalán y vasco.

Nuestro principal fracaso era y es el escaso cumplimiento de los fines del Estatuto de Carmona de 1981. La única responsabilidad es del PSOE, que lleva gobernando Andalucía desde 1982. Seguimos siendo Región Objetivo 1 en la Unión Europea. Somos, tras 24 años de gobiernos socialistas, los últimos de España y Europa en renta, oportunidades y niveles de bienestar. Por eso he dicho que para Andalucía era y es más urgente un cambio de gobierno, un cambio de políticas, que una reforma del Estatuto.

El Partido Popular ha votado en contra de la reforma del Estatuto que ha salido adelante sin consenso. Nosotros lo hemos intentado hasta el final. Ante las pretensiones insolidarias, rupturistas y asimétricas del nacionalismo –hoy el catalán, mañana el vasco–, el Partido Popular ha querido conseguir un Estatuto de todos los andaluces para que Andalucía siga siendo una Comunidad de primera en la España constitucional. Un Estatuto sin consenso nunca será un Estatuto de primera.

Defendemos un Estatuto de máximos para una Andalucía de primera, como lo fue el de Carmona. Es imprescindible un Estatuto de todos, no el Estatuto de dos partidos de izquierda, por importantes que sean. No creo que el señor Chaves considere un éxito haber logrado dividir en dos a los andaluces. Pasamos del consenso del Estatuto de Carmona a una reforma que deja fuera, al menos, a los partidos que representan más del 40% de los andaluces.

Pensamos que un Estatuto de máximos no es aquel que denomina a Andalucía "realidad nacional", expresión que confunde a la mayoría de los andaluces que creen que la única realidad nacional es España, sino en hacer de Andalucía una "realidad política, económica y social" de primera, que influya en la España de todos. El señor Chaves, incumpliendo la palabra que dio a los andaluces, y a mí personalmente, ha optado por amparar las estrategias de Maragall, Carod-Rovira, Ibarretxe y de Zapatero, que cede ante ellos.

Un Estatuto de máximos debe incluir garantías democráticas que hagan que, al menos, las elecciones autonómicas se celebren separadamente de cualesquiera otras, para que el debate político andaluz sea profundo y ocupe el protagonismo que merece. Es inimaginable que las elecciones vascas y catalanas coincidan con otras. 28 años de autonomías avalan esta afirmación.

Un Estatuto de máximos debe reflejar que, si los andaluces ven mermada su igualdad esencial de derechos y oportunidades en cualquier parte del territorio nacional, la Junta de Andalucía debe ampararlos y defenderlos. El PSOE e IU no lo han querido así.

Un Estatuto de máximos debe contemplar que tengamos todas las competencias, siempre dentro del marco constitucional. Los andaluces no debemos ser cómplices, ni por activa ni por pasiva, del objetivo de los nacionalismos insolidarios: menos España, como etapa intermedia hacia ninguna España. Una Andalucía de primera no será posible en una España de segunda donde se imponga la asimetría, la insolidaridad y la desigualdad. PSOE e IU no han aceptado nuestras enmiendas.

Un Estatuto de máximos debe dejar claro que, la financiación del Estado de las Autonomías corresponde al Estado con el conjunto de las autonomías, a través del Consejo de Política Fiscal y Financiera, como se ha hecho hasta ahora, no a relaciones bilaterales y privilegiadas de algunas Comunidades con el Gobierno de la nación. PSOE e IU apuestan por relaciones bilaterales que conducirán a que las regiones más ricas reciban más, y las más pobres menos.

Un Estatuto de máximos debe exigir el desarrollo de la autonomía local. El nuevo Estatuto no recoge la delegación competencial a los Ayuntamientos y su financiación efectiva, para acercar los servicios a los ciudadanos. PSOE e IU han marginado las Corporaciones Locales en la reforma.

Hemos intentado aprovechar una reforma no demandada por la mayoría de los andaluces para mejorar nuestra vida democrática, defendiendo con uñas y dientes la igualdad de derechos y la solidaridad garantizadas por el Estatuto de 1981 y por la Constitución.

Estamos perdiendo una gran oportunidad. Los políticos andaluces deberíamos ser la voz del sentir popular. Lo que ahora toca a Andalucía es ser el contrapeso frente a los que quieren romper, a los que quieren que seamos desiguales, a los que nos niegan el agua de los trasvases y desean recortarnos la financiación. ¡Qué error, señor Chaves!

servido por estatuto sin comentarios compártelo

1 Mayo 2006

El golpismo socialista

Entrevista de Rajoy
El golpismo socialista
Agapito Maestre

“ La entrevista de Rajoy es tan impecable como sus intervenciones en las Cortes. No cede absolutamente en nada a los entrevistadores y les demuestra que está muy por encima de sus preguntas trampa. ”

Excepto un asunto, ajustada a razón, inteligente y sensata hallo la entrevista de Rajoy en El País. Es fino mostrando el golpismo que envuelve a este Gobierno. Pero, antes de nada, reconozcamos que mal, muy mal, tienen que ver la situación política los de El País para darle una entrevista a Mariano Rajoy, que ha sabido aprovecharla para dar una lección de democracia a quienes sólo quieren utilizarla para sus intereses. Lección primera, pues, para los palmeros de Zapatero, o sea, los entrevistadores de Rajoy, que le han hecho una entrevista a cara de perro de la que ha salido fortalecido a la hora de ofrecer criterios rigurosos sobre el 11-M, la imposición golpista de un modelo de Estado Confederal, el combate contra el terrorismo y, sobre todo, la defensa de la unidad nacional. El jefe de la oposición ha demostrado que es un hombre de principios, un demócrata, que se enfrenta a un golpista posmoderno, un jefe de Gobierno que está acabando con la nación por vías opacas, alguien que quiere cambiar las reglas del juego de la democracia bajo el pretexto de que sólo quiere hacer reformas parciales de los estatutos de autonomía.

Respecto al Estatuto de Cataluña, por ejemplo, Rajoy demuestra con brillantez que esa operación de Zapatero es una villanía en términos jurídicos, políticos y, por supuesto, de financiación. A partir del Estatuto de Cataluña se abre la vía para crear un Estado Confederal, casi un monstruo, difícil de llevar a cabo, inaplicable, porque es sencillamente imposible de coordinar, según Rajoy, el principio de inversión aplicado a Cataluña con el de territorialidad y población que se prepara para Andalucía. Los razonamientos, en fin, de Rajoy son magníficos a la hora de desmontar las argucias de nacionalistas y socialistas. Tan firmes son sus posiciones a la hora de defender la unidad nacional, y el principio de igualdad entre todos los españoles, como crítico se muestra con la aprobación del Estatuto de Cataluña.

La entrevista de Rajoy es tan impecable como sus intervenciones en las Cortes. No cede absolutamente en nada a los entrevistadores y les demuestra que está muy por encima de sus preguntas trampa. Sin embargo, hay una sola cuestión que no acabo de entender ni ahora ni hace un año. Me refiero al tipo de oposición que ha llevado a cabo Rajoy. Sí, lejos de la acusación de los entrevistadores sobre la dureza de su oposición, creo que el comportamiento del PP ha sido demasiado moderado, casi de actitud mojigata, pues cuando Rajoy, por vez primera, se percató de que Zapatero no tenía otro objetivo que desmontar la unidad de España, o sea, construir un régimen político dejando a la oposición al margen, debería haber convocado inmediatamente una gran manifestación o algo parecido que representase de verdad a los diez millones y medio de votos que lo respaldan.

Eso, sin duda alguna, hubiera sido más contundente, y quizá más fácil, para demostrar que Zapatero quería romper España que recoger cuatro millones de firmas para hacer un referéndum nacional, siempre complicado, que demuestre la ilegalidad de un referéndum autonómico sobre el Estatuto de Cataluña. Pues, aunque algunos les cueste reconocerlo, en el camino de esa complicada operación se han perdido, en efecto, más de seis millones de votos... ¡Cuidado que nadie nos acuse de nada, pues, antes, mucho antes, que la señor Fernández de la Vega, yo le dije en estas páginas!

Pero, de todos modos, habrá que hacer de la necesidad virtud. ¡Cuatro millones de votos son más que suficientes para convocar los referendos que hagan falta!

servido por estatuto sin comentarios compártelo

1 Mayo 2006

Un gobierno anticonstitucional

Un gobierno anticonstitucional
29 de Abril de 2006 - 07:11:41 - Pío Moa
Maniobras convergentes:

Los estatutos secesionistas y anti constitucionales
La “paz” de los corruptos y los asesinos
La falsificación de la historia, identificando República y Frente Popular
La campaña para silenciar a la COPE
El control de la enseñanza mediante comisarios políticos.
El ataque a la familia
La alianza con las dictaduras (“civilizaciones”) del tercer mundo.
El objetivo clave es destruir la Constitución, la soberanía nacional y las libertades cívicas. Por ello el gobierno que promueve tales maniobras se sitúa por completo fuera de la ley. Así debe ser entendido y declarado por los ciudadanos que amen una convivencia civilizada, en paz y en libertad.

Algunos se plantean antes de tiempo: “Y después de declarar tal cosa, ¿qué?”. Después habrá que articular la protesta y una estrategia para volver al imperio de la ley, con la Constitución debidamente reformada y reforzada.

Pero antes, y sobre todo, es preciso establecer claramente el principio de que el gobierno actual es ilegítimo, anticonstitucional; que, con las diferencias de rigor, está haciendo lo mismo que Hitler: utilizar fraudulentamente un poder en principio legal, para abolir la ley mediante hechos consumados.

La clave está en dejar bien sentado este principio, pues él orientará la actividad posterior. Si no lo dejáramos bien sentado, sólo podríamos actuar como apéndices de los liberticidas, incapacitándonos de entrada para denunciar y para hacer frente a sus manejos.

servido por estatuto sin comentarios compártelo

30 Abril 2006

Estatuto de Cataluña Drama y esperanza

Estatuto de Cataluña
Drama y esperanza
Ignacio Cosidó
Recomiéndenos Volver
Es imposible destruir una nación con cinco siglos de historia en sólo dos años. Pero no es menos cierto que Rodriguez Zapatero, cegado por la avaricia de poder, nos ha colocado en una pendiente autodestructiva de la que cada vez será más difícil escapar. Esa pendiente, cuya rampa de salida es el nuevo Estatuto catalán, conduce inexorablemente a la desarticulación de España como Estado y a la disolución de España como nación.

Algunos podrán juzgar de interesadas y de desmesuradas estas afirmaciones. Es más, una vez aprobado el nuevo Estatuto en Cataluña nos dirán: "veis como no pasa nada, como España no se rompe". Nos acusarán, a los que sí pensamos y alertamos del riesgo de disgregación de España, de catastrofistas o, lo que es peor, de demagogos. Algunos se negarán a ver el riesgo para eludir su propia responsabilidad, pero la mayoría no querrá verlo porque vive felizmente instalada en la complacencia de un país que ha crecido en los últimos años como ninguno otro en Europa, que prefiere vivir el presente más que mirar al futuro y que ha sufrido demasiado en la historia como para prever nuevos desastres.

Pero la triste realidad es que el Estatuto de Cataluña no sólo acaba con cinco siglos de historia de la nación española, al reconocer a Cataluña como nación, sino que construye un Estado inviable. Ambas cosas en realidad están íntimamente relacionadas. La existencia de la nación, como comunidad política sustentada en una identidad común, es la que justifica principios como la igualdad de derechos entre todos sus miembros o la solidaridad entre sus diversos territorios. Si ese sentimiento de pertenencia a algo común se diluye, ya no existe entonces ninguna justificación moral ni política para que los ciudadanos de Cataluña deban ser más solidarios con los extremeños que con los africanos.

Es verdad que los efectos perversos de ese Estatuto no serán inmediatos. Pero no es menos cierto que el sistema de financiación que diseña, que podrá ser además revisado bilateralmente, socavará la sostenibilidad financiera del Estado en muy pocos años. El Estatuto otorga además un poder sobre la sociedad civil y unos mecanismos de exclusión social, comenzando por el idioma, que en manos de cualquier nacionalista deja expedito el camino hacia la independencia en mucho menos tiempo de lo que hoy podamos imaginar.

Pero el problema no es Cataluña. El problema es la dinámica que se ha de desatado en Cataluña, y en el País Vasco, y ahora en Galicia, y en Baleares, y en Canarias, y en Andalucía. El problema es que ninguna comunidad, esté gobernada por quien esté gobernada, va a querer ser menos que ninguna otra. Eso es muy compresible, pero el efecto final es que se genera una espiral en la que España se diluye como un azucarillo. Si todos pensamos únicamente en nuestros intereses particulares, ¿quién tendrá entonces la grandeza y la altura de miras de pensar en los intereses generales, en los intereses de todos, en España?

Que una comunidad autónoma como Andalucía se proclame ahora como realidad nacional es el colmo del absurdo. Probablemente lo hace porque no quieren ser menos que Cataluña, pero no se dan cuenta de que al debilitar a España como nación están poniendo en riesgo un principio de solidaridad que resulta vital para su desarrollo futuro.

Más sorprendente aún resulta que este proceso de disgregación de España se esté realizando en contra de la opinión de una gran mayoría de los españoles. Aquí hay dos problemas. Por un lado, unas elites políticas en determinadas comunidades autónomas que están jugando de forma absolutamente irresponsable con los sentimientos y con los intereses de sus sociedades. Su único objetivo es el poder, acaparar todo el poder y perpetuarse en el poder. Para lograrlo no tienen el menor escrúpulo en poner patas arriba toda la estructura del Estado, ni en poner en riesgo la convivencia entre todos los españoles, ni en amenazar la libertad dentro de sus comunidades.

Pero el problema principal es que quien debería velar para corregir esos desmanes en realidad los alimenta de forma aún más irresponsable. Al final el drama no es que haya unas minorías que aspiren desde hace décadas a acabar con España, sino que exista un Gobierno español que se ha aliado con esas minorías para desguazar conjuntamente el Estado y la Nación. Nuestra única esperanza para escapar de este drama es poner pronto a alguien en La Moncloa capaz de pensar más en España que en si mismo.

Ignacio Cosidó es senador del Partido Popular por Palencia.

servido por estatuto 1 comentario compártelo

30 Abril 2006

El PSOE quiere un Estatut como el catalán o el andaluz...

El PSOE quiere un Estatut como el catalán o el andaluz...

Armengol confirma que si no hay consenso en el Parlament la reforma será modificada luego en el Congreso de los Diputados

PALMA.- La portavoz parlamentaria socialista Francina Armengol declaró ayer que «queda mucho por negociar» para aprobar un Estatut en Baleares tan «ambicioso» como el de Cataluña o Andalucía, que a su juicio que están dando «un paso de gigante en la profundización de su autogobierno». En este sentido, advirtió al PP que el nuevo Estatut deberá negociarse en el Congreso de los Diputados antes de su aprobación definitiva, si el texto que salga del Parlament no cuenta con un amplio consenso.

Armengol pronunció estas palabras durante la conferencia sobre la reforma del Estatut de autonomía organizada por la agrupación socialista de Palma-Llevant, que se celebró ayer en el Centro de Cultura Sa Nostra con la presencia de medio centenar de personas.

Durante su intervención, la portavoz socialista subrayó que el articulado deberá someterse a «dos votaciones», primero en el Parlament y después en las Cortes, donde deberá negociarse «si no hay acuerdo» en la Cámara balear. Al respecto, insistió al PP que deberá «escoger si quiere pactar» el Estatuto en Baleares o «en Madrid», donde dependerá del sentido del voto «de otros grupos».

Los socialistas, afirmó Armengol, «aspiramos a un Estatuto ambicioso que mejore las condiciones de vida de los ciudadanos de Baleares y que sitúe a las islas entre las comunidades de primera en cuanto a competencias y financiación», informó Europa Press. La portavoz del PSIB-PSOE en la Cámara pidió «la implicación» del presidente del Govern, Jaume Matas, para impulsar un consenso que haga posible la aprobación de la reforma estatutaria esta legislatura en Baleares.

La Comunidad Autónoma tiene «opción» de tener «un buen Estatuto» porque el Gobierno central «cree necesaria esta reforma», declaró la dirigente socialista, quien recalcó que el texto registrado en la Cámara autonómica presenta «muchos vacíos» que son «muy importantes», entre los que citó la inclusión de un título de derechos y deberes que «acerque a Baleares a las comunidades autónomas de primera» y de un apartado específico sobre las competencias y la financiación municipales.

La estructuración institucional de la Comunidad Autónoma en lo que hace referencia a los consells insulares es otro de los puntos en los que el PSIB discrepa, así como en materia de financiación y sobre las competencias que podría asumir Baleares, ámbito en el que el PP tiene una postura «muy a la baja», añadió.

Una posición «fundamentalista»

En la misma línea, el portavoz del PSOE en la Comisión Constitucional del Congreso, Ramón Jáuregui, acusó ayer al PP en Madrid de «frenar las aspiraciones» de sus líderes regionales en el proceso de reformas estatutarias con el único argumento de justificar su posición «fundamentalista» de rechazo al Estatuto catalán. En este contexto, avisó a los 'populares' que esta actitud les puede hacer «prisioneros del antiautonomismo».

En una entrevista concedida a Europa Press, Jáuregui declaró que el PP no puede «quedarse al margen de las reformas estatutarias». «Lo que no podemos consentir es que el PP vete las reformas autonómicas en todas las comunidades autónomas».

servido por estatuto sin comentarios compártelo


Sobre mí

Avatar de estatuto

Blog Estatuto Andaluz y los coidadanos ¿Que piensas?

ver perfil »
contacto »
Proyecto de Estatuto Andaluz: intervencionista y represivo contra la sociedad civil y los derechos y libertades.

Fotos

estatuto todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera